Disco Las Palmeras!

Nunca vamos a traicionar lo que nosotros queremos por llegar a más o menos gente

El trío gallego Disco Las Palmeras! sacaba a la venta durante el mes de abril su tercer trabajo, de título Asfixia (Sonido Muchacho). La banda, liderada por Diego Castro, ha sufrido algún cambio de formación en estos últimos tiempos, este hecho, lejos de mermar su actividad, parece que ha fortalecido a la formación, a juzgar por lo que hemos podido escuchar en este nuevo disco, en el que han trabajado en la producción con Carlos Hernández (Los Planetas, Triangulo de Amor Bizarro, Mercromina…). Las guitarras siguen sonando hirientes y las letras continúan apuntando certeramente y en la dirección que ellos marcan. Diego Castro nos lo cuenta en esta entrevista.

Es lo típico que se suele decir, pero es verdad. “Asfixia” es vuestro mejor disco en cuanto a  producción, eclecticismo, canciones…todo. Han pasado dos años desde que sacasteis el tremendo “Ultra”, cambios en la formación, cambio de sello y cambio de ciudad. ¿Se crece Disco las Palmeras! en las adversidades?
 
No sé si es tanto que nos crecemos o que lo aprovechamos creativamente. Hemos pasado momentos duros, pero nos sigue apasionando esto y hemos puesto al mal tiempo buena cara, supongo que nos quedan muchas cosas por hacer y eso es lo que sirve de motor, las ganas de contar cosas y de experimentarlas y si la adversidad puede servir como inspiración la canalizamos.

Habéis grabado este nuevo disco con Carlos Hernández a los mandos, todo un crack de la producción musical en España, además de ser un tipo que conoce de sobra el sonido de las guitarras de grupos como el vuestro. ¿Cómo surgió que comenzarais a trabajar con él? ¿Cómo ha sido el proceso de grabación?
 
Carlos y yo nos conocíamos desde hace años, teníamos ganas de trabajar juntos, así que era una cuestión de tiempo y que las piezas encajaran, sabía que Martiño y Julián estarían encantados y así ha sido.

El proceso ha sido genial, lo pasamos muy bien en el estudio, yo no soy muy amigo del proceso de grabación, me suele aburrir bastante, pero esta vez ha sido muy excitante, teníamos muchas granas de ver plasmadas estas canciones y de probar muchas cosas, además fuimos muy rápido, con lo que nos quedó tiempo de sobra para poder hacer pruebas. Carlos es un trabajador incansable, no para un momento y no deja que te relajes, hay una cierta tensión muy positiva trabajando con él. Se trabaja duro, pero con muy buen ambiente.
 
Cada uno de vosotros vive en una ciudad. ¿Cómo os las apañáis para ensayar y en todo lo relativo al proceso creativo de las canciones?

Nos reunimos cada cierto tiempo y ensayamos intensivamente, nos juntamos dos o tres días y tocamos 6, 7 u 8 horas diarias, intentamos concentrar el trabajo que otros grupos hacen en varias semanas en pocos días.

Creo que es muy bueno para el proceso creativo, nos centramos durante días en las canciones, trabajamos mucho y luego tienes un tiempo para pensar y para proponer ideas, la siguiente vez llegas con muchas granas de volver a ver como son las canciones y como funcionan los cambios. No sé si es que nos hemos acostumbrado a trabajar así, pero ya no me imagino el hacerlo de otra forma.

Volviendo al nuevo disco, además de ser el más ecléctico, quizás sea el más asequible para ciertos tipos de oídos. Me refiero que, si bien es cierto, seguís teniendo esa “mala leche” en las guitarras, hay temas que pueden llegar y gustar a cierto público. También se le da más protagonismo a las voces. ¿Era la idea que teníais a la hora de hacer este disco o ha ido surgiendo a medida de la grabación?

Somos conscientes de que es nuestro disco más accesible, pero no hemos pensado en términos de comercialidad o algo por el estilo, básicamente hemos hecho lo que nos da la gana y nos apetecía, como siempre hemos hecho. Teníamos una colección de canciones que iban por derroteros que nunca habíamos probado y que creíamos que necesitaban otro tratamiento. Grabamos unas maquetas y se las pasamos a Carlos, que también lo vio así. La idea estaba antes y se fue afianzando a medida que Carlos iba mezclando el disco.

Siempre hemos pensado lo mismo, si llega a la gente, bienvenido sea, pero nunca vamos a traicionar lo que nosotros queremos por llegar a más o menos gente.
 
Al contrario que otros grupos compañeros de generación y de estilo, vosotros seguís teniendo letras críticas con lo que os rodea, sin caer en el panfleto, eso sí. Siempre he pensado que el tema de las letras críticas o “sociales” en España es un “rara avis” a no ser que seas Los Reincidentes, cosa que no pasa en otros países.  ¿Qué opináis al respecto?

Lo es. Sobre todo si haces algo que no sean ciertos estilos. De todas formas hay que hilar muy fino para no caer en tópicos, nunca hemos querido eso y de hecho no nos gustan ese tipo de letras que caen en “topicazos”. Quizá hay una sensación de que hablar sobre política es buscarse problemas, puede que lo sea, es más, lo es, pero nosotros somos así y pensamos así. Si a alguien no le gusta, no somos su grupo y nos importa bien poco. Nosotros lo hacemos porque hablamos sobre esas cosas entre nosotros, con los amigos, en los bares. Está ahí y nos preocupa/interesa, lo natural es cantar sobre ello y lo raro sería no hacerlo.

También es un disco con muchos más matices sonoros. ¿Seguiréis siendo un trío en directo? ¿No será el disco más difícil de plasmar en los escenarios?

Sí, seremos un trío, en realidad no será muy difícil, el disco es muy parecido a como sonamos en el local de ensayo. Julián ha tocado los teclados en el disco y los tocará en directo, pero además usamos sintetizadores de guitarras, pedales fridge… para dar la sensación de que nos multiplicamos sin tener que recurrir a programaciones de ningún tipo, pero esa siempre ha sido la esencia del grupo ser un comando y parecer un batallón, es nuestro objetivo.
 
Acabáis de regresar del prestigioso festival norteamericano SXSW de Austin. De otras bandas españolas que han ido por allí, he oído de todo, desde “Estas tocando allí y nadie te hace puto caso” a “Ha sido alucinante” ¿Cómo os ha ido y que tal la experiencia?

Como experiencia es muy grande, es un festival gigantesco, con bandas tocando por toda la ciudad, una verdadera orgía musical y muy divertido.

Nuestra experiencia como banda fue muy positiva, el festival nos tomó muy en serio, nos programaron en el SXAmericas que es la reunión de promotores y sellos latinos e incluso retransmitieron en streaming unos de nuestros conciertos. Además, por supuesto, de las fiestas del sounds from Spain. Creemos que nos ha servido para abrir puertas, sobre todo en América latina y en breve esperamos que dé sus primeros frutos.

También es reseñable que habéis cambiado de sello discográfico. Ahora estáis con un sello madrileño que está pegando fuerte, Sonido Muchacho. ¿Cómo surgió esta unión y que nuevos cambios supone?

Cuando dejamos Matapadre hablé un día por casualidad con Luis, queríamos montar algo con Juventud Juché y le comenté nuestra situación, dijo que le interesaba el grupo y fuimos hablándolo, todo coincidió muy bien desde el principio, teníamos ideas parecidas sobre lo que queríamos y fue todo muy rápido.

Básicamente supone un cambio de equipo y de formas de hacer las cosas. Aunque esta relación acaba de empezar, la verdad estamos muy contentos, están haciendo un muy buen trabajo.

Está claro cuáles son vuestras armas a nivel de influencia musical y nunca las habéis negado. Pero ¿Qué estáis escuchando últimamente? ¿Grupos españoles que os gusten de ahora?

Juventud Juché, Puma Pumku, Pacosan, Rosvita, Jupiter Lion, Siesta, Pablo Und Destruktion…
 
Comenzasteis a tocar sin bajista porque en la primera formación nadie quería tocar ese instrumento. Así que debo suponer que Disco las Palmeras! odia a los bajistas, sólo así se entiende que, a pesar de los cambios en la formación, sigáis prescindiendo de ese instrumento. Usabais una guitarra modificada con cuerdas de bajo, pero eso era al principio. ¿Qué guitarras lleváis en directo y a qué amplificador enchufáis la que sustituye al bajo?

Odiamos a los bajistas, porque tienen la mala costumbre de cobrar. Yo mismo fui bajista y me odio por ello (risas).

Llevamos tres guitarras modificadas, una totalmente costumizada a partir de una Gibson Flying V y dos Fender Jaguar. En realidad para la que sustituye al bajo usamos dos amplificadores, uno de guitarra (fender twin reverb, o bassman, o Hot rod…) y otro de bajo (Ampeg V4, o SVT, pero siempre a válvulas).
 
En Asfixia encontramos las colaboraciones de Javier Molina de Juventud Juché y Dani de los nunca bien ponderados Lüger, Magic Bus, Los Imposibles (entre otros). ¿Estas colaboraciones han sido producto de vuestra entrada en Sonido Muchacho o ya conocíais a Javier y Dani de antes?

Ya los conocíamos y ya teníamos pensado pedirles que cantaran (en el caso de Dani además de cantar, que tocara el sitar). A Dani lo conocemos desde hace muchos años y además coincidimos muchas veces con Lüger. A Javi lo conoció Julián primero, les organizaron un concierto a Juventud Juché en Vigo, con La Seara, un colectivo que organiza conciertos, exposiciones, edita discos, fundamentalmente en cassette… yo lo conocí porque fui de técnico de sonido con ellos a un concierto. Como grupo sí los conocíamos desde hacía tiempo ya nos encantaban.

No cabe duda de que sois deudores de un sonido que comenzó en los ochenta y tuvo su momento álgido en los noventa.Hubo un momento en el que pareció que cierto tipo de sonidos con los que estáis emparentados, iban a dejar de ser “underground” (al menos en nuestro país) pero todo se quedó en un mero espejismo. ¿Cuál es vuestra opinión al respecto y como veis el panorama nacional?

Nos da bastante igual el no llegar a ser un superventas, de hecho, creemos en el underground, es decir, el sentido de esto es ser la respuesta a lo mainstream, no queremos ser como ellos, no queremos parecernos en nada. Estamos en las antípodas de eso y muy cómodos, por cierto.

No quiero decir que no queramos crecer, claro que nos gustaría vivir de esto y que todo el mundo pueda escuchar lo que hacemos, pero no estamos dispuestos a hacer ningún tipo de concesión artística para ello y parece que es la única forma. El mundo de la música masiva en realidad no se ha reciclado nada, si ves las listas de ventas el panorama es desolador. Parece que en los últimos tiempos se han colado algunos que vienen de lo “indie”, pero no es cierto, no tienen nada que ver con el underground más que su origen, son tan encorsetados y poco arriesgados como sus compañeros de lista, son lo mismo con otra cara, pero lo mismo al fin y al cabo.
 
Muchas gracias por vuestro tiempo. ¿Queréis añadir algo más para los lectores de Muzikalia?

¡Escuchaos el disco! Se nos da mejor hacer música que hablar.

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