El músico y productor Edwyn Collins es sin duda uno de los personajes más apasionantes de la historia de la escena independiente. No sólo como líder de los magníficos e influyentes Orange Juice, sino como autor de una discografía como solista a la que hay que volver cada cierto tiempo.
El pasado 20 de febrero de 2005, sufrió un derrame cerebral que puso su vida en grave peligro. Todo el mundo se temía lo peor, pero afortunadamente continúa con nosotros y lo que es más importante, ha regresado a la actualidad musical finalizando el trabajo que comenzaba a grabar por aquel entonces y no sólo eso, sino que además y a pesar de su aún lastrado estado físico, ha vuelto a subirse a un escenario.
Collins ha regresado a lo grande, volviendo a hacer gala de su chorro de voz demoledor y su pasión por el pop de tiralíneas, con retazos de folk, de soul blanco de alto voltaje y de pasajes reflexivos autobiográficos. Home Again no es simplemente un apropiado título, es un trabajo a la altura de lo mejor de su discografía, una celebración, un reencuentro con la música y con la vida.
Grabado en su estudio de West Heath entre finales de 2004 y el pasado año, su sexto disco contiene momentos entre lo delicado como la profética “Home Again” o “Leviathan” y lo introspectivo (“It´s in Your Heart”¸“A Heavy Sigh”), con algún ramalazo de blues rock (“7th Son”) o de pop contagioso (“Then I Cried”), sin olvidarnos de ese hit en potencia que es “You’ll Never Know”, medio tiempo soul que me atrevería a calificar como su canción más redonda desde que nos regalara dos monumentos como “A Girl Like You” o “The Magic Piper (Of Love)”.
Bienvenido de nuevo.


















