Se ha hecho de rogar, pero por fin llega a nuestras manos uno de los discos más esperados de los últimos tiempos. Guille Milkyway vuelve deslumbrándonos a través de una Gran Esfera, una bola de espejos con la que las nuevas canciones de La Casa Azul siguen haciéndonos bailar desprejuiciados. La espera ha sido larga, debida en parte a la intensa actividad de Guille que aparte de ser jurado de diversos talent shows, producir a Fangoria o entregar remezclas tan sorpdendentes como las del “Vivir Así Es Morir De Amor” de Camilo Sesto o todo un álbum de Nino Bravo para actualizar su sonido al siglo XXI; ha sido capaz de componer una de sus mejores entregas de su discografía.
Han pasado ocho años desde Polinesia Meridonial (Elefant Records) y la evolución que apreciamos en La Gran Esfera es considerable. Si en aquél recurría al escapismo para huir del pesimismo del día a día, en esta nueva entrega nos deslumbra caminando entre dos aguas, que como bien afirma su hoja de promo «la que separa la música comercial de la música independiente, la que ha establecido tantos prejuicios que muchos artistas se han visto obligados a bordearla sin capacidad de volver a mirar atrás». Así, lo nuevo de La Casa Azul contiene un puñado de referencias inagotable, que lo mismo beben de clásicos como The Beach Boys, Donna Summer o Barry White, que remiten a Roosevelt o A$ap Rocky.
Sabíamos que algo bueno estaba en camino, después de vibrar con esos cuatro adelantos como cuatro soles que son la pegajosa “Podría Ser Peor”, la angustia de “A T A R A X I A”, el baile sin concesiones de “El Momento” o el trance de “Nunca Nadie Pudo Volar». El resto de Gran Esfera completa un conjunto totalmente cohesionado, con visos de clásico atemporal. En él, tenemos soul espídico (“Hasta Perder El Control”), reminiscencias a Beck haciendo eurodisco (“Saturno (Todo Vuela)”), pop de tiralíneas («El final del amor eterno») y un buen número de pelotazos para el desmelene con «El colapso gravitacional», como máximo exponente.
Prepárense para su gira de presentación, se avecina una buena.
Escucha La Casa Azul – La Gran Esfera



















