La Habitación Roja – Radio (Grabaciones en el Mar & Astro, 2001)

Tras escuchar concienzudamente el nuevo disco de La Habitación Roja, la principal conclusión que hemos sacado es que el punto fuerte de los valencianos son las caras B. Tal vez grabar un disco suponga una gran responsabilidad y una gran presión, mientras que en las caras B siempre hay un amplio margen para la improvisación y la libertad, además en este caso, tenemos la sensación de que esto se acentúa, ya que parece que Radio pierde creatividad y soltura (con respecto a anteriores trabajos del grupo) para enfocarse más hacia el resultado a posteriori del mismo, pero bueno, estábamos con lo de las caras B, ¿no?. Tras regalarnos el año pasado dos auténticas joyas, Hoyo 17 y Un mundo perdido completando el single del tema Eurovisión, ahora llegan con Campeón incluida en el CD extra de la edición especial, y que junto a su Reprise constituye muy de lejos el mejor tema de Radio; sí, ya sabemos que huele a El Niño Gusano por los cuatro costados, pero tal vez sea eso lo que nos gusta. El resto del CD extra tampoco se queda atrás, La otra parte de mi sigue una línea muy similar a la de Ciudad dormitorio; Nosotros es uno de esos temas románicos desesperados made in Jorge, y para completar dos instrumentales.

Centrándonos en el disco propiamente dicho, el sonido es el habitual del grupo, pero sin la frescura de LHR y sin la magnificencia compositiva y arreglista de Largometraje; ¿a cambio qué tenemos?, pues por un lado violines, muchos violines, en casi todas las canciones aparecen, aunque especialmente en las dos que abren el álbum. Además de violines encontramos dos aspectos bien distintos, por un lado hay momentos extremadamente minimalistas, casi acústicos, como Bona nit y algunas fases de Universal y El hombre del espacio interior. Por otra parte, lo que encontramos son temas excesivamente ruidosos, con momentos en los que no se logra distinguir nada, como Canción de amor definitiva y algunos pasajes de Potterville y Un día perfecto.

Hombre, hay temas buenos, los mejores del disco son Universal y El hombre del espacio interior, aunque en la primera, la verdad es que la joden bastante con el ritmillo que se marcan ”… sigue así, lo estás haciendo muy bien…”, que la verdad es que no pega mucho con el resto de la canción. Por su parte en Potterville y en El cuarto azul juegan con los teclados analógicos y la densidad sonora para crear paisajes oscuros y envolventes, consiguiéndolo en parte con la primera, pero lo que es El cuarto azul se queda bastante floja y aburrida (también contribuye a esto el speech-susurro en alemán!!).

Aquellos maravillosos años es la particular Bob de Radio, y acaban con Bona nit, cantado en valenciano y que no pasará a la historia como la mejor canción de este disco.

En fin, que La Habitación Roja pueden hacer canciones mucho mejores, así que esperemos a ese E.P. que saldrá en verano sin la presión de esperar un gran disco.

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