VV.AA. – El Recopilata, Vol. II (Magazine Club / Estudio Millenia)

Magazine lo ha vuelto a hacer. Ellos lo dicen en la hoja de promo con más euforia, normal; pero es verdad, que es lo que cuenta. Su euforia es porque, además de conseguir hacerlo, que ya es un éxito remarcable en estos tiempos de mierda, les ha salido muy bien. Tanto o más que aquella primera entrega de El Recopilata. Nuestra euforia, sobre todo regional, debería ser porque, un año más, tenemos un corte perfectamente representativo de la escena valenciana que se mueve en eso que sorprendentemente seguimos llamando underground medio siglo después.

La euforia regional es solo el principio. El segundo volumen de El Recopilata contiene piezas de bandas que, como Carmonas, Cuello o Jupiter Lion, se proyectan tan fácilmente que se sitúan entre las mejores noticias a nivel nacional del caducado 2013. Agazapados en el Estudio Millenia, como ya ocurriera en la primera edición, cada uno de los catorce grupos que aparecen en el recopilatorio contaron con una hora y media para grabar sus temas inéditos. En directo, porque se entiende que es la única forma de intentar captar la fuerza que indefectiblemente desparraman en sus conciertos.

Esta nueva entrega de El Recopilata, financiada a través del enésimo crowdfunding, debería servir para desterrar un ratito a los tetes y tetas del imaginario colectivo valenciano. Son casi cuarenta minutos de garage, punk, hardcore, rockabilly y absenta en carne viva; concretamente en las carnes de los ya mencionados y Wau y Los Arrrghs!, Mexican Moustache, Derrota, Aeroflot, Las Rodilleras, Les Ton Ton Macoutes, Caballo Trípode (mucho ojo a “Esto no es ninguna canción”, que es mucha canción), Felón y su Mierdofón, Los Tracahombres (y rockabilly pegadizo), Los Glurps! (que demuestran por qué talonearon el año pasado a los reyes del surf mexicano, Lost Acapulco) y Siesta!, que cierran el disco con otro de sus experimentos de rock con muchos aparatos.

Ya sabemos lo que hay en la parte más visible de Valencia, y no mola nada. Pero por debajo hay un montón de cosas que hacen mucho ruido y no dejan de moverse. Que no paren.

 

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