Tras más de una década en la independencia con su proyecto Fangoria, Alaska y Nacho Canut regresan a una multinacional con las virtudes promocionales que ello conlleva y recuperan, en cierto modo, el reconocimiento que nunca debieron perder de su etapa Pegamoides / Dinarama.
Quizá la buena noticia del “salto” sea encontrarnos al mismo grupo de siempre que como debut para Warner han creado Arquitectura Efímera, o lo que es lo mismo, el disco que cierra la trilogía que iniciaran junto a Carlos Jean con esa gloriosa y reflexiva obra llamada Una temporada en el infierno (99) y en el exitoso Naturaleza Muerta (01).
Arquitectura Efímera es un trabajo muy en la línea a lo que la banda nos tiene acostumbrados últimamente. En él se repiten todos sus tópicos estilísticos aunque incluye nuevos matices como las guitarras, no tan utilizadas en sus últimas entregas. El resultado en su conjunto está algo por debajo a sus dos anteriores entregas, aunque no por ello desmerece en absoluto.
El disco contiene dos auténticos hits que trascenderán y se añadirán a esa colección de imprescindibles que llevan dejando desde principios de los 80, como “Retorciendo palabras” y “Miro la vida pasar”. Tampoco dejen de poner el foco la épica “Entre mil dudas», en las rockeras “Nadie mejor que tu” o sobre todo en “El arte de decir que no” propia de los Dandy Warhols.
Destacamos a su vez la delicada “Adiós” o la versión electrónica del tema de Ramones “Here today, gone tomorrow” (“Hoy Aquí, Mañana Vete”) que cierra el disco.
Fangoria cierran con este álbum una etapa creativa y vuelven a sumar a la historia del pop español contemporáneo un buen puñado de canciones memorables. Veremos qué traen sus nuevos pasos, pero apostamos a que volverán a sorprendernos, porque su capacidad para reinventarse la mantienen intacta.




















