Devendra Banhart – Ma (Nonesuch Records/Warner)

La irrupción de Devendra Banhart en la escena musical pilló a todos por sorpresa. Más que nada porque desde aquella dupla mágica conformada por Rejoicing In The Hands y Niño Rojo (2004) se creyó encontrar en él a la nueva referencia en una vuelta de tuerca más a ese aburrido ejercicio que consiste en inventarse estilos musicales, en este caso el weird folk. En poco tiempo, su incontinencia creativa unida a una imagen excéntrica y poderosa (y por qué no decirlo, a un sonado noviazgo con Natalie Portman para acabar de alimentar el hype) convirtieron al de Texas en una especie de mesías llamado a demostrar que un género tan poco dado a protagonizar portadas, podía empezar a abrirse paso en los circuitos más de moda. Quince años después, y eliminado el factor sorpresa, reconforta verlo evolucionar con sentido, abrazando unas composiciones llenas de matices al haber dado con un sonido mucho más rico y versátil, siempre apoyado en su privilegiada voz.

El título del álbum (un escueto Ma) vincula a su tierra adoptiva, Venezuela, cuya preocupante situación no le es ajena, con su madre, ya que con ella emprendió ese viaje a lo lejano y desconocido que tanto ha marcado su figura y que tan presente ha estado en su discografía desde sus inicios. Escuchando la agónica “October 12” se puede apreciar una vez más el peso que en su vida tiene la figura materna. Pero sobre el imaginario que planea en esta continuación natural al igualmente destacable Ape In Pink Marble (2016) planean también su querencia por la cultura japonesa, presente en el single de presentación “Kantori Ongaku” (un sentido homenaje a Haruomi Hosono de Yellow Magic Orchestra), además de la constante estela de Caetano Veloso y João Gilberto (“Carolina”, “Abre Las Manos”) o el influjo de grandes referentes como Carole King en la notable “Taking A Page”. Resulta admirable lo poco que parece costarle armar preciosos medios tiempos cargados de alma pop como “Is This Nice?”, “Ami” o “Love Song”, in crescendos arrebatadores acolchados por cuerdas y vientos que pellizcan y emocionan, o desarmantes reflexiones sobre la muerte apoyadas apenas en el palpitar de su acústica (“Memorial”). Mantiene el encanto incluso cuando se pone naive como en la pizpireta “My Boyfriend´s In The Band”, en la que transita con naturalidad entre el castellano y el inglés.

Y en ese plácido caminar a lo largo de un equilibrado y agradecido minutaje que se hace corto, sigue brillando el talento de Devendra Banhart, un artista mayúsculo y atemporal, una de esas figuras fuera de época capaz de marcarse un dueto de altura con Vashti Bunyan, madrina y referente innegable, para cerrar otro capítulo destacado en una carrera sólida y sin apenas fisuras.

Escucha Devendra Banhart – Ma

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.