El Hijo – La Piel del Oso (Acuarela)

Ahora que parece que Migala se han despedido definitivamente, y que Emak Bakia no tienen tampoco del todo claro hacia dónde mirar, la lógica nos decía que Abel Hernández no tardaría en presentarnos sus nuevas composiciones, y tal y como sospechábamos lo hace en clave acústica –fundamentalmente- y con formato reducido, tanto en temas –se presenta con un ep de 5 canciones que resuelve en 20 minutos escasos- como en formación –sólo le secundan Raül Fernández al piano y a los innumerables arreglos y Xavi Molero a la bateria-.

Comienza “Esa música sombría” y las expectativas no pueden ser mejores, el piano marca un ritmo lento, la batería le acompaña en un discreto segundo plano y la inmensa voz de Abel al frente… pero la ilusión dura exactamente 92 segundos, lo que tardan en inundarnos la montaña de arreglos desmedidos, que terminan por ahogar las ilusiones. Parece como si Raül Fernández quisiera experimentar con multitud de arreglos, cuerdas, vientos, teclados… todo vale, y al final, lo importante, que no olvidemos que siguen siendo las canciones, no respiran, las melodías se difuminan y voz de Abel acaba perdiéndose, como ocurre en el que podía ser un enorme tema, “Los salvajes”.

Tal vez no forzando tanto el “espíritu mediterráneo”, el resultado lejos de sonar a fanfarria se acercaría mucho más al espíritu folk, incluso crooner, que tan bien domina Abel Hernández, como ya ha demostrado en más de una ocasión.

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