Entrevistamos a Kokoshca

Con un nombre tomado de la que fue una de las figuras más influyentes del arte europeo en la primera mitad del siglo XX, Oskar Kokoschka, la banda pamplonesa Kokoshca cumple diez años con un trabajo en el que dan continuidad a su línea inconformista y siempre estimulante, pero que al mismo tiempo introduce nuevos elementos a su receta de pop vertiginoso con gotas de garaje. Hablamos con ellos para que nos cuenten cómo van las cosas tras una década dando guerra.

“La música siempre ha acompañado las causas, desde el cuplé “Soy el novio de la muerte” que Millán Astray adoptó como himno de la Legión, hasta los poemas musicados por Paco Ibañez”

Quería empezar felicitándoos por estos diez años llenos de discos siempre atrevidos e incisivos y de conciertos tan electrizantes. Cada nuevo episodio vuestro aporta nuevas y excitantes elementos. ¿Qué se esconde detrás de un título tan oscuro como El Mal?

¡Gracias! Se esconde un disco que hay que escucharlo con calma completo y en el que irás disfrutando y descubriendo cosas con cada escucha. Además tiene canciones muy buenas.

Tanta rabia contenida acaba explotando en esa coda final del mismo título. ¿Buscan Kokoshca denunciar ciertos aspectos de un sistema tan corrupto como el nuestro a través de sus canciones?

En algunas canciones sí, en otras no. A menudo la sociedad se retrata a sí misma, nosotros solo hacemos de espejo ( a veces cóncavo) de la realidad.

Seguís explorando caminos como demuestran los toques flamencos y latinos de “Calle lloviendo”, “Bom Bom” o los boleros “Me arranqué la piel a tiras” y “Tarde”. ¿Qué inquietudes se esconden tras ellos?

Queremos conocernos y buscar nuestra cultura, ser una voz más de ella.

¿Es “El Mal” vuestro trabajo más completo? ¿En qué lugar se situaría en vuestra discografía?

Es nuestro trabajo más reciente y pensamos que el más completo hasta el momento.

La producción de Kaki Arakarazo y Luis F. Bayo, y la masterización de Xavier Alarcón imprime a las canciones lo que necesitan, dotándoles de personalidad propia y resaltando sus múltiples virtudes. ¿Cómo ha sido el proceso de grabación?

Trabajamos canciones desde casa ya a nivel de producción, luego en el local junto a Luis F Bayo, fuimos dándoles forma definitiva, añadiendo esto, quitando lo otro y por último en Studios Garate fuimos adecuando todo el proceso previo a la realidad de la grabación.

¿Cómo veis el panorama musical en nuestro país comparado con vuestros inicios? ¿Echáis algo de menos de esos primeros pasos o recordáis alguna anécdota con especial cariño?

En lo artístico es más variado y estimulante en términos de industria existen artistas que proceden a menudo de la música urbana y gracias a su visión comercial han intentado contorlar tanto los aspectos artísticos como los comerciales y han trascendido generaciones y países, lo cual siempre es bueno.

Aunque el amor y las brechas emocionales siguen presentes, llama la atención respecto a las letras de este disco el especial protagonismo de la denuncia y el inconformismo (“Alarma”, “Seguiremos en pie”). ¿Creéis que la música debe actuar como voz de la conciencia de una sociedad a menudo adormecida?

Pensamos que la música ha ayudado mucho a eso y lo vemos necesario pero nos parece simplista reducir la música solamente a su valor político, la música es mucho más. Además siempre ha acompañado las causas. Desde el cuplé “Soy el novio de la muerte” que Millán Astray adoptó como himno de la Legión hasta los poemas musicados por Paco Ibañez.

¿Cómo están funcionando las nuevas canciones en directo?

Como un tiro. Están sonando muy bien.La verdad que estamos contentos y la gente canta y disfruta con las nuevas canciones.

Habéis sufrido cambios en vuestra formación que han imagino han tenido impacto en vuestro sonido. Contadnos un poco cuál ha sido el viaje de Kokoshca a lo largo de esta década.

Básicamente empezamos siendo un dúo de batería y guitarra, luego un trío con dos guitarras y batería y finalmente cuarteto con bajo. Hemos ido sonando más sólidos necesariamente.

Estáis ya consolidados en el panorama independiente español y dentro de un sello con solera como Sonido Muchacho. ¿Tenéis algún objetivo a corto plazo? ¿Cuál es la ambición de la banda?

Seguir mejorando como artísticas, entendiendo el momento y a su vez trasladar nuestro mensaje a los hermanos de latinoamérica.

En principio este álbum parece menos directo que los anteriores. A pesar de ello todavía se reconocen los hits marca de la casa, con especial mención a “Txomin”. ¿Nos podéis hablar de este apasionante personaje?

Txomin es en nuestro imaginario el arquetipo de ciertas personas que pululaban por barrios y ciudades durante los años 80 y principios de los 90. Son los hijos descarriados de sus pueblos, víctimas de la coyuntura del momento. Intentamos realizar un homenaje respetuoso a esas personas, un recuerdo, por eso cantamos en la canción que se es honre con una placa en el ayuntamiento de sus pueblos.

 ¿Cuál es la dinámica de ensayos del grupo en un entorno como Pamplona, a priori no muy conocido por su escena musical? ¿Vivís todos allí?

El otro día RUTA 66 realizó un reportaje sobre la escena de Pamplona. Cada vez es más conocida y nos preguntan por ello. Vivimos todos en un radio de 100 km así que juntarnos para ensayar no supone ningún problema.

¿Qué nos podéis contar de la enigmática portada?

La portada la hizo el pintor pamplonica Guillermo Sarmiento. Nos gusta mucho su obra, colorista e inquietante. A menudo sus personajes suelen estar sacados de su dirección correcta aislados en una especie de vacío pop.

Hablamos con él y le transmitimos la idea del disco y él lo resolvió de esa manera, con formas naturales y enigmáticas.

¿Tenemos Kokoshca para rato?

¡Claro que sí! mientras el cuerpo aguante.

Agradeceros enormemente por vuestro tiempo, ha sido un placer y espero veros pronto sobre el escenario. ¡Mucha suerte con vuestros planes!

Gracias a vosotros, salud y buena suerte.

2 comentarios sobre “Entrevistamos a Kokoshca

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