Muzz – Muzz (Matador / Popstock!)

Paul Banks debería empezar a ser considerado por la opinión pública como una figura ciertamente trascendente dentro de la música contemporánea. No sólo por ser el líder de Interpol, con los que ha firmado discos tan imprescindibles como Turn On The Bright Lights(Matador, 02), Antics (Matador, 04) o el más reciente Marauder (Matador, 18), sino también por la solidez mostrada hasta ahora en su carrera en solitario bajo el nombre de Julian Plenti, tanto en el álbum Julian Plenti Is Skyscraper (Matador, 09) como en el EP Julian Plenti Lives…’ (12), a lo que cabría sumar su colaboración con el rapero RZA en Banks And Steelz.

Ahora el vocalista presenta nuevo proyecto, Muzz, resultado de unir fuerzas con dos socios de lujo como son el batería Matt Barrick (de los siempre reivindicables The Walkmen) y el multiinstrumentista y productor Josh Kaufman (también en Bonny Light Horseman). El resultado es una gran obra, templada en su tristeza y motivada por esa oscuridad que en ocasiones nace de la depresión y los problemas psicológicos. Un trabajo que dibuja una calma tensa, bella y elegante, pero de expresiva y sentida alma triste. Es ahí donde la voz inconfundible y de gran capacidad dramática pero también empática de Banks asume un necesario protagonismo, amparado en todo momento por la instrumentación idónea –arreglos de cuerdas y vientos incluidos– para completar el aspecto global del álbum.  

La fuerza y convicción intrínseca de las propias canciones, así como la evidente calidad de las mismas derivan en un debut homónimo que significa mucha más que un mero entretenimiento por parte de tres músicos al margen de sus proyectos principales. Un total de doce canciones sentidas y honestas, emocionantes y en ocasiones desgarradoras, que curiosamente se sitúan estilísticamente más cerca de The National que de Interpol, y que juntas conforman un álbum con sentido conjunto. Una serie ininterrumpida de medios tiempos que enlaza sin descanso temas de gran profundidad e impacto emocional, caso de “Bad Feeling”, “Evergreen”, el single “Red Western Sky” que puede recordar a Midlake,  “Patchouli”, ese ramalazo más cercano al pop que es “Everything Like It Used To Be”, “Knuckleduster”, una “Broken Tambourine” deudora de Cohen o el clasicismo jazzístico de “Trinidad” echando el cierre.

Independientemente del curriculum previo de sus autores y a pesar de que el último tercio de la referencia rebaje la euforia con respecto al contenido previo, ‘Muzz’ (Matador, 20) se manifiesta en media como un gran disco, además de señalar a Paul Banks como un cantante cada vez con más matices. Tanto que el estreno del trío neoyorquino debería posicionarse entre los destacados de esta primera mitad de la temporada. Gracias a su naturalidad, atemporalidad y un sonido cercano al analógico es, además, uno de esos trabajos a los que volver una y otra vez con la certeza de que la satisfacción derivada de la escucha será inmutable.

Escucha Muzz – Muzz

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