El Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026 ha sido concedido a la cantante y escritora estadounidense Patti Smith por una trayectoria que enlaza rock, poesía simbolista y contracultura con una potencia expresiva poco común.
Su obra ha articulado, desde sus inicios, una forma de entender la música como vehículo literario y político, donde la rebeldía individual y la conciencia crítica conviven con una mirada profundamente poética.
La distinción se inscribe en una tradición del galardón que ha reconocido a creadores capaces de trascender los límites de la canción. En esa línea se sitúan nombres como Leonard Cohen (2011), cuya escritura llevó la canción hacia territorios de alta densidad literaria, o Bob Dylan (2007), figura clave en la legitimación cultural del cancionero popular. También desde el ámbito español, Joan Manuel Serrat (2024) ha encarnado esa fusión entre poesía, memoria y compromiso cívico que el jurado suele privilegiar.
Más allá de lo estrictamente musical, el premio ha distinguido igualmente a figuras que han expandido el lenguaje sonoro en diálogo con otras disciplinas, como Paco de Lucía (2004), quien universalizó el flamenco, o los compositores Ennio Morricone y John Williams (2020), responsables de algunas de las partituras más influyentes del cine contemporáneo. Ahora se suma la autora de Horses, una leyenda en activo con mucho aún que decir.



















