Pauline en la Playa + La Vacazul + Sex Museum – Arena (Madrid)

Las jornadas sobre ‘Jóvenes y música’ organizadas por el Instituto de la juventud (Injuve) reunieron los pasados 24 y 25 de octubre a sociólogos, músicos, periodistas y educadores con el propósito de analizar la situación del mercado musical y su relación con el consumo juvenil, entre otros objetivos. Tras las mesas redondas, llegó el turno de las guitarras de tres grupos que presentaron en la sala Arena sus propuestas, seguramente ignoradas por la mayoría de la juventud estatal , pero profundamente vividas por esa minoría de jóvenes ‘raros’ e inquietos.

Pauline en la Playa actuaban por primera vez en Madrid, calentando motores para lo que será su debut oficial en la capital el próximo 17 de noviembre en la sala Sol. La idea de llevar su disco “Tormenta de ranas” al escenario en sus dos facetas (intimista y orquestal) parecía muy complicada, pero las asturianas, acompañadas de sus amigos de la Escuela de Música Creativa, lo hicieron con mucha facilidad. La estupenda sección de metal de “Insignificancia en si menor” brilló de nuevo, esta vez sobre el escenario.


Alicia y Mar ya tienen su disco listo para el directo, a lo grande y sin nada que envidiar a Belle & Sebastian. “Es natural”, la cálida “Rueda corazón” o la ternura de “Cabezas locas” endulzan sin empalagar una actuación en la que la furia guitarrera se va hacia otros caminos, como por ejemplo Brasil (en la versión bossa nova de “Tan tranquila”, de aquel EP “Nada como el hogar”), sin olvidar las referencias clásicas de Francia o Suzanne Vega. Toda la Arena fue para la playa de Pauline. A ver que tal en Sol.


La Vacazul salieron a continuación. Rock setentero potente, de teclados locos y con ese toque de fusión, del mismo palo que Lenny Kravitz. Como jugaban en casa (tal vez fueron los que más público reunieron de los tres), se despacharon a gusto con las canciones más conocidas de sus tres discos. Notable para “Dentro” y “Radio Tangente”. Lástima que ya no toquen esa versión de “Baby Jane” de su época malasañera.


Los encargados de cerrar fueron los Sex Museum de Fernando Pardo, una de las principales figuras musicales de este país (y tal vez por ello uno de los más olvidados). Por la mañana hundió a Fernandisco en una de las mesas redondas y por la noche casi revienta la sala Arena con la guitarra. Parece que los Museum preparan otro nuevo giro musical después del ‘stoner’ de “Sonic”, su último trabajo. En Arena sonaron densos, pero también punkarras, garajeros y hasta clasicotes, con versiones de unos Deep Purple que parecen ser las nuevas referencia de un grupo que no se puede medir por sus influencias.

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