Pixies – Doolittle 25 (4AD/Popstock!)

El que fuese segundo álbum de los Pixies cumple un cuarto de siglo convertido en innegable fuente de inspiración y referencia para un sinfín de generaciones posteriores, al igual que sucede con toda la discografía clásica de la banda y esos cuatro discos publicados en años consecutivos. El (mítico) sello de los norteamericanos, 4AD, celebra tan señalada fecha con una reedición bautizada explícitamente como Doolittle 25 (2014), prensada en cuidada edición de triple compacto con jugosos contenidos adicionales y en la que sólo chirría la ausencia de libreto.

En cualquier caso la presente referencia resulta de lo más apetecible, con un primer disco que incluye el álbum original luciendo con absoluta vigencia veinticinco años después de su grabación. Doolittle (1989) es un elepé absolutamente anárquico en inspiración y estructura, que confirmaba el talante desvelado la temporada anterior a lo largo y ancho de un debut tan arrasador como Surfer Rosa (1988). Justo antes de cambiar de década, Black Francis y compañía dejaron fluir toda la complejidad de su imaginación creativa para dar a luz a un disco que, irónicamente, derivó en tremendo hipnotismo.

A generar esa adicción sin duda contribuyeron algunas de las piezas más conocidas del cancionero de la formación como “Here Comes Your Man”, “Debaser”, “Monkey Gone To Heaven”, “Wave Of Mutilation” o “Hey”, todas ellas impactos inmediatos e irreversibles en el oyente. Pero junto a los éxitos evidentes se incluía otro atractivo igual de satisfactorio concretado en “Silver”, “There Goes My Gun”, “Tame” o “La La Love You”, que motivaba la zambullida continua en composiciones deliciosamente enrevesadas y sugestivas, capaces de revelar sensaciones vírgenes a cada nuevo pase.

La pluscuamperfecta capacidad como letrista de Black encontró acomodo en unos instrumentistas igualmente peculiares y superdotados, capaces de levantar estructuras de sonido lo suficientemente sólidas como para soportar toda la visceralidad de la obra. Doolittle (1989) es un agresivo torrente sonoro de apenas cuarenta minutos, particular y genial en su propio caos, firmado por un grupo que abrió vías inéditas con una mezcla de elementos donde únicamente el instinto marcaba el rumbo.

El segundo CD incluye sesiones grabadas para el popular programa de radio del locutor británico John Peel, en un documento histórico y tremendamente atractivo para cualquier seguidor del cuarteto. Un total de trece cortes donde las canciones se electrifican adicionalmente, perfilándose aún con más violencia que los ya de por sí ásperos equivalentes en estudio. Por su parte, el tercer y último compacto incluye veintidós interesantes demos que permiten comprobar cómo el productor Gil Norton respetó la esencia de la banda, ejerciendo con inteligencia y minimalismo. De este modo sus funciones tras los mandos se limitaron a limar el ideario original del combo, manteniendo intactas las funciones vitales al tiempo de reactivarlas definitivamente.

Doolittle 25 (2014) es, en conjunto, una de esas reediciones cuya publicación resulta justificada. Por ese eterno legado del trabajo original, pero también por el incuestionable interés del material extra que ahora lo acompaña y el bonito empaque que lo unifica.

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