The Telescopes + Alborotador Gomasio – La Boite (Madrid)

Los admiradores de The Telescopes nos congratulábamos cuando supimos, hace unos tres años, del regreso de la banda liderada por Stephen Lawrie, más aun cuando las críticas de algunos de sus conciertos de regreso eran más que positivas, por ejemplo las del concierto que dieron en Birmingham hacia febrero del 2010. No parecía, pues, un regreso de carácter estrictamente alimenticio de esos que se quedan en una gira de reunión y nada más, el propio Lawrie anunciaba nuevas grabaciones, como el que quiere venir a recuperar el cetro que siempre se les negó del Space Rock y el Shoegaze, ahora tan en boga. Y es que si a coetáneos como The Jesus & Mary Chain o My Bloody Valentine se les ha reconocido como formaciones claves de toda una generación de músicos a The Telescopes siempre les faltó ese pequeño empujón para ascender a la primera división (al menos en reconocimiento) del Rock Británico de los noventa.

Pues a pesar de todo ello y aunque la banda era la primera vez que pisaba suelo español, no seriamos muchas más de cien almas en la madrileña sala Boite el pasado jueves 11 de mayo. Antes disfrutaríamos del asalto del joven grupo madrileño Alborotador Gomasio que con tan sólo dos E.Ps autoeditados están logrando dar que hablar y actuar en directo en no pocos escenarios. Lo suyo es pura reivindicación del “Indie Rock” de los noventa, con lo cual su sonido evocador de los primeros Planetas, Automatics o Penelope Trip venía de maravilla para lo que se presuponía una gran noche. La acidez de algunas de sus letras y lo compacto, a la par que ruidoso, de su sonido, así como la actitud urgente que deberían esgrimir todas las bandas de Rock sobre un escenario (aunque mucho más comedidos que el primer encuentro que un servidor tuvo con ellos) hacen de ellos una formación muy a tener en cuenta para los nostálgicos de aquellos maravillosos noventa.

Retomando a nuestros amigos The Telescopes; siempre me pregunté por qué ellos no habían tenido el éxito de otras bandas, quizás la respuesta esté en ciertas actitudes vistas en el concierto. Si bien es cierto que un set de una banda como The Telescopes no tiene porque ser una experiencia sencilla, hacer tragar al personal una “intro” de más de veinticinco minutos con Stephen Lawrie y el otro guitarrista tocando sendas seis cuerdas con unos arcos de violín (aunque sea lo habitual en algunos de sus conciertos) puede hacer perder los nervios al tipo más tranquilo. Si a eso le unimos que el bueno de Stephen no se aclaraba con su propia guitarra ni con los pedales que debía utilizar entonces la cosa pintaba muy mal. Y voy a obviar cualquier broma susceptible de hacer con la palabra “pedal”.

Lo que siguió no fue muy diferente, después de la introducción salían al escenario un batería y un bajista, posiblemente contratados por el único miembro original de la banda para la ocasión, que intentaron remontar la actuación con mucha paciencia y oficio, aunque huelga decir que; con su líder en ese plan cualquier esfuerzo hubiera sido como tratar de ver a través del plomo.

¿Canciones? ¿Qué canciones? Aparte de ese conato de “Suicide” y “Violence” no logré distinguir nada más; el concierto, por llamarlo de alguna manera, fue una sucesión de despropósitos con algún momento gracioso y lamentable a la vez, como cuando Stepehn Lawrie decidió volver a retomar la guitarra y no sabía ni que pedal tocar, ni que enchufar, ni que desenchufar.

Todo este resumen me lo podía haber ahorrado con dos únicas palabras “Espectáculo bochornoso”.

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