Dum Dum Girls – Only in Dreams (Sub Pop)

Resulta fácil de imaginar a las Dum Dum Girls apurando unas budweiswer en algún tugurio de carretera hablando de viejos modelos de amplificadores y poniendo a parir a sus ex¬-novios mientras algún Stuntman Mike cualquiera les viene a tocar los ovarios antes de acabar con una corrección dental severa. Dee Dee y compañía regresan con su segundo disco tras haber sido uno de los grupos más comentados del enésimo resurgimiento de los girls groups; dicho sea de paso, denominación de hondísimas raíces machistas. Sobretodo cuando uno se empeñe en verlas más cerca esta vez de unos Wavves que de unas Vivian Girls.
   
Una rápida revisión de su anterior disco tras haberse empapado del nuevo enseguida deja la sensación que todo lo bueno del nuevo ya estaba en el anterior y que la garra que mostraban algunos viejos temas en los nuevos han pasado por la manicura. Se nos advierte que el disco se ha escrito en la carretera, en la gira del anterior disco, y quizás sea esta la razón por la aparición de algunas canciones que quedarían de miedo en una secuencia de persecución; y también que debido a ciertas y lamentables circunstancias personales el tono general ha quedado más oscurecido. Además parece que esta vez el proceso creativo ha quedado más repartido entre todo el grupo pero parece que la disciplina de partido ha dejado poco lugar a la desviación ideológica. Seguimos en lo de siempre: Distorsión ligera, batería machacona, estribillos pegadizos, algunos uh-uhs y ah-ahs y poco más. Resulta una lástima que la interpretación siga haciendo gala de un sonido muy garaje que no permite mayores florituras que en el fondo es lo que fija y da esplendor a propuestas similares.

Queda un trabajo que a duras penas aguanta el recuerdo de su predecesor, y tampoco es que supusiera ningún shock, y que lamentablemente se gasta muy rápido, sobretodo por la monotonía instrumental que una producción más cercana a la cosmetología no logra hacer olvidar. Lo mejor del disco es escuchar a Dee Dee que sigue cantando con toda el alma y consiguiendo arrancar verdaderos trozos de emoción. Solo por eso aquí hay un respeto.

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