Te presentamos el salvaje y divertido rock instrumental de The Pickin’ Boppers

Es curioso como las manifestaciones más respetuosas con la tradición del rock and roll o «rock and roll primigenio», como algunas personas lo denominan, resultan enormemente más frescas que otros productos, digamos, más asimilables con la imagen -ya un tanto estereotipada- del rock canónico, tal como nos lo enseñaron Stones, Who o Zeppelin.

De alguna forma, la vuelta de algunos combos a los orígenes más recónditos del rock resulta a veces más creíble y disfrutable que otras propuestas manidas y más reducibles a posturitas, pantalones apretados o guitarrazos ensordecedores. La verdad, donde esté un tupé, un buen traje de corte fifties y un guitarrón Grestch con sonido twang, que se quite todo lo demás. Let’s fuckin’ dance!!

Y si quieren de esa mandanga, yo se la voy a dar: tenemos un nuevo combo valenciano que la cultiva. Bien pura, bien salvaje y de efectos inmediatos. The Pickin’ Boppers se hacen llamar. Y detrás de ellos está nada menos que el cerebro de uno de los mayores héroes de la guitarra, a la par que productores, de este país: David Garzinski.

Se ha juntado nada menos que con Jesús López (Roy Dee & the Spitfires, The Nite Howlers, La Perra Blanco) a la batería, Tonete Puerto (The Lazy Tones) al Contrabajo y Gerard Vercher (Limbotheque, TrocambaMatanusca) al Saxo Tenor. Con el último ya ha formado parte de los muy reivindicables Limbotheque, pero aquí, digamos, que se dedican a dar rienda suelta a la pasión que sienten por todo lo relacionado con el sonido americano de la década de los 1950’s. A saber: rockabilly, jump’n’jive, swing, rhythm and blues y, por supuesto, rock and roll.

Pickin' Boppers foto

Todo cocinado con absoluta devoción, pero ante todo, de manera personal. Y extremadamente bien ejecutado. Un dechado de sonido vigoroso e incitante al baile que se ve plasmado ahora en un flamante disco de debut, que edita la prestigiosa Sleazy Records y recibe el adecuado y explícito título de Wild Instro Bop & Roll. Una colección que combina originales tan frenéticos como el inicial «Pickin’ bop» o la pizpireta pieza que ha servido de adelanto al disco, «The big lobster»; junto a grandes clásicos del invento como el estándar de Tin Pan Alley «The sheik of Araby», que grabaran Everly Brothers, Beatles y tantos otros, el «Weeping willow twist», de Roy Clark, o por supuesto, el tórrido «Nuages», original de Django Reinhardt.

 

Un disco excelente, plenamente disfrutable y sobre todo, bailable hasta la extenuación que verá la luz en pocos días. Pero nada como la experiencia del directo para degustar su contenido en plenitud. La oportunidad para hacerlo tendrá lugar el sábado 4 de junio en el Loco Club (enlace entradas) de la ciudad de València. Una velada en la que además compartirán cartel con los imprescindibles Fabulosos Blueshakers y que promete ser un torrente de diversión. Así que ¡a quemar suela!

 

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