Viva Suecia presentan mini documental de su gira

Lo que han conseguido Viva Suecia está al alcance de muy pocos. El suyo es el prodigio del triunfo de la gente normal, el de Rafa Val (voz y guitarra), Alberto Cantúa (guitarra), Jess Fabric (bajo), y Fernando Campillo (batería), una banda a la que se ha sumado Rodrigo Cominero (teclados).  Su propósito es contar las cosas que les pasan, el amor, la amistad, las celebraciones y los problemas, y hacerlo con una intensidad emocional y musical desbordante, dejándose el alma en cada frase, en cada golpe de batería. Pasiones complejas relatadas con sencillez, contundencia melódica, arreglos majestuosos y épica guitarrera que en sus soberbios directos alcanza su máxima expresión. Viva Suecia van con todo, no dan respiro, y el suyo es ya el repertorio de una banda para llenar estadios. Un arsenal de hits espléndido, con temas como “A dónde ir”, “Bien por ti”, “Lo que te mereces”, “Hemos ganado tiempo” o “Algunos tenemos fe”, que forman ya parte del cancionero de una generación que se rinde ante el despliegue de sonidos de la banda murciana. Un grupo en constante evolución, en el que la experimentación sonora está al servicio de la pasión, orquestando el ruido, dejando espacios para respirar, armando canciones de belleza eufórica.

Cuando Viva Suecia se preparaban para celebrar “El Milagro” con sus fans el mundo enteró se paró. Estaban en su mejor momento, sus conciertos se contaban por sold outs, y tenían por delante un verano encabezando los principales festivales del país. Surgió entonces la posibilidad de hacer una gira diferente en la que pudiera participar todo el equipo. Este viaje es el que documentan ahora con esta pieza de doce minutos que ofrecen a través de su nuevo canal en Youtube. 

 Cuando el mundo parecía que se estaba derrumbando tuvimos la oportunidad de hacer lo que nos apasiona, girar, tocar y estar juntos, parecía imposible”, cuenta Jess Fabric, bajista de la banda. Finalmente han resultado 20 fechas, y en la mayoría de ellas se ha colgado el cartel de no hay entradas. Fernando Campillo, batería, lo recuerda así: “Ha sido una gira intensa, de muchos conciertos, lo mejor es que hemos estado rodeados de todo el equipo”. Forma parte de ese equipo como backliner Javier Chico: “Somos unos privilegiados por haber podido trabajar este verano,… ha sido emocionante, sobre todo por parte del público que ha sostenido esto cuando no había nada que lo sostuviera”. Raúl Cominero, teclista que se ha incorporado a la formación habitual de la banda se siente igual de afortunado: “Con la incertidumbre de lo que va a pasar pero con la certeza de que somos una familia y un equipo que se apoya”. Miles de kilómetros recorridos, conciertos frente al mar, en un castillo, en plazas de toros o en un monasterio, teatros y campos de fútbol (imposible adivinar que iban a debutar en el Camp Nou) y hasta en el cielo, con un concierto en la terraza de uno de los edificios más altos de Madrid. “Una bocanada de aire fresco”, “hemos tenido la suerte de poder currar”, cuentan Antonio Illán y José Marsilla, técnicos de sonido. Jesús Gallego, backliner, muestra su agradecimiento a la banda: “Que Viva Suecia haya contado con todo el equipo es algo que les honra mucho” y Jaime Gerrero, road manager, apunta ya al futuro: “Volveremos con muchas ganas y cosas nuevas”. Porque seguro llegarán los días amables. Ahora, como dice Alberto Cantúa, guitarra de Viva Suecia, es el momento de parar un poco: “Echar el ancla, madurar ideas, escuchar música y grabar canciones mejores todavía”, dejando ver por donde va el futuro del grupo. Esta pieza quedará como un documento de que incluso de los peores momentos puede surgir algo hermoso. Rafa Val, cantante del grupo lo resume así: “Hemos transformado algo horrible en algo precioso, en algo que nos llevaremos para siempre”.

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