Se abrió la veda y parece que vamos a empezar a asistir a una estúpida nueva moda de vetar la libertad de expresión de los artistas. C Tangana ha sido la nueva víctima de esta extraña política inquisidora, que con el dedo acusador decide qué banda puede o no actuar en los conciertos organizados por los diferentes consistorios. Hace pocas semanas te hablábamos de lo ocurrido con el tripartito PP, Ciudadanos y Vox que censuraban a Def Con Dos, primero vetados por el Ayuntamiento de Madrid por legitimar el terrorismo y días después por el de Rincón de la Victoria, Málaga. A ellos se sumó Luis Pastor junto a su hijo Pedro, vetados por la junta municipal de Aravaca (Madrid) por motivos ideológicos.
El gobierno municipal de Madrid sumó un ingrediente a su fórmula hace pocos días: no contratarían para las fiestas de la capital a «grupos afines a Podemos ni a condenados por humillar a víctimas de terrorismo» en un tuit que apareció y posteriormente borraron. Increíble.
Ahora nos toca asistir a un nuevo episodio de esta descabellada historia. C Tangana ha sido vetado por el Ayuntamiento de Bilbao, que ha cancelado el concierto que tenía previsto ofrecer el sábado 24 de agosto en la Aste Nagusia. El motivo que alega la corporación de Juan María Aburto (PNV) son las letras machistas del cantante madrileño. Todo vino a petición de una recogida de firmas en Change.org en la que rezaba: Que el rapero C.Tangana no sea contratado por el ayuntamiento de Bilbao para actuar en Fiestas: Por sus letras machistas y patriarcales y despectivas para las mujeres no queremos que el ayuntamiento le contrate para la Aste Nagusia.
Donald Trump echaba la culpa a los videojuegos, posiblemente la industria de entretenimiento más exitosa del mundo, de las dos matanzas en El Paso y Dayton, en lugar a su habitual discurso del odio. Hace pocos días en Twitter se armaba un revuelo porque en la novela gráfica La Broma Asesina (The Killing Joke) de Batman creada por Alan Moore en 1989; en la que el Joker viola y deja paralítica a Batgirl. Indignación y petición de censura a un cómic de ficción editado hace 30 años.
Esa censura está en todo hoy en día, el revisionismo cómico y el juzgar una obra con la lupa inquisidora. ¿Dónde vamos a llegar con esto? ¿Dónde está el límite de la libertad de expresión de un artista?, ¿Cómo es posible que hace 30 años Ilegales pudieran cantar «Eres una Puta«, Loquillo y Los Trogloditas «La Mataré» o Gabinete Caligari «Cómo perdimos Berlín» y no ocurriera nada?
Este tipo de vetos exigen una respuesta social contundente.





















