Maig es una artista catalana que acaba de publicar su primer álbum, Prou. Un disco con 9 canciones en catalán que en parte deja atrás su faceta más electrónica y ambiental para moverse hacia territorios más crudos, orgánicos y directos. La propia estética del disco y su presentación, inspirada en los años 60, es buena muestra de esa voluntad de redefinición de su identidad artística.

El giro musical de Prou, el álbum con el que debuta Maig, queda de manifiesto en la presencia fundamental de guitarras y baterías orgánicas. La producción musical ha estado a cargo de Joan Borràs (productor también del grupo Oques Grasses) y Marc Gelabert, a excepción de dos canciones firmadas por Ignasigoreng y Ale Acosta. El disco vino precedido de un par de sencillos, «Vull perquè no puc» y «Tres estius més». Ambos son buenos ejemplos de esta nueva faceta de Maig.
A pesar de que la estética visual, y buena parte también de la musical, parecen inspiradas en décadas lejanas, el álbum no es para nada nostálgico. Cierto que echa mano el imaginario de las chicas yeyé de los 60, y de detalles vintage como este teléfono que sostiene en la portada, pero lo reinterpreta desde una perspectiva actual menos inocente y más compleja.
Junto al disco se ha lanzado también el videoclip de un tercer sencillo. Se trata del tema que abre el disco, «Maig prou!». Otra canción cuyo atractivo especial reside en ese juego de contrastes entre lo vintage (de nuevo el teléfono, la estética, las fotos analógicas que cuelgan de las paredes…), un sonido pop moderno pero con toques retro y una mirada actual sobre la feminidad. Su vídeo ha sido dirigido por Albert Gerez y Miguel Fas.
A continuación te invitamos a escuchar al completo el primer álbum de Maig, Prou.

(Fotos: Blacpoch)



















