Bright Eyes regresan en plena forma con ‘Persona non grata’

Hay cosas que merecen la espera. Han pasado nueve años desde la última vez que Bright Eyes publicó nuevo material. Hoy, lanzan una primera grabación de sus sesiones recientes en el estudio, “Persona Non Grata”. 

Las canciones de Bright Eyes las escucha todo el cuerpo. Desde las primeras grabaciones de Conor Oberst en un sótano en 1995 hasta el 2020, su música se ha centrado en intentar desenradar la imposible maraña de la disidencia tanto personal, como política, externa como interna. Es un estudio de la belleza de lo inestable en todas sus formas – en la voz, en las creencias, en la identidad, en el amor y en lo que llena los espacios que separan estos ámbitos. En realidad es, sobre todo, una manera de buscar cómo seguir adelante.

Este 2020 está repleto de aniversarios significativos para Bright Eyes. Fevers and Mirrors se publicó hace 20 años este mayo, mientras que Digital Ash in a Digital Urn y I’m Wide Awake It’s Morning ambos cumplieron 15 en enero. Este último, un tour-de-force lanzado durante la presidencia de Bush y la Guerra de Irak, navega entre la tajante retórica anti guerra y pequeñas e íntimas calamidades. En el título del álbum y en todo el disco, Oberst canta sobre los números de víctimas en los periódicos, las guerras televisadas, el pozo sin fondo que es la codicia americana, sobre luchar por entender un mundo junto a las propias crisis. A su propia manera, I’m Wide Awake It’s Morning se construyó su hueco en el canon de grandes álbumes opuestos a la guerra por estar presente y por ser profético, llegando a proyectar su importancia hasta la época actual.

En 2011, el lanzamiento del noveno álbum (y último hasta la fecha) de Bright Eyes, The People’s Key, marcó el inicio de una pausa no oficial en el proyecto. Desde entonces, el trabajo de los miembros principales del grupo – Oberst, el multi-instrumentalista Mike Mogis, y el multi-instrumentalista Nathaniel Walcott – se ha mantenido omnipresente, tanto a través de los proeyctos personales de los miembros como de sus colaboraciones. 

2020 es un año de celebración para la banda y también el momento en el que regresa, tras haber firmado con el sello indie Dead Oceans. En esta incertidumbre sobrecogedora y la agitación tanto del mundo global como el personal, Oberst, Mogis, y Walcott se reúnen bajo su marco tanto como una forma de huida como para enfrentarse a tiempos difíciles. Reunir a la banda de nuevo parecía necesario y la amistad siempre fue el pilar principal de Bright Eyes. Para Bright Eyes, es una vuelta a casa.

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