El músico alemán Daniel Benyamin acaba de lanzar hoy mismo su segundo álbum. El disco, titulado Life After Music, es una reflexión sobre la música en la era del streaming y la inteligencia artificial. Su autor aprovecha estas canciones para criticar la cultura musical contemporánea desde un punto de vista artístico pero también filosófico. Life After Music, grabado en aislamiento en Dolphin Palace, explora en sus letras temas como la soledad, el espacio, la vida y el silencio. Todos ellos quedan reflejados en en título de cada una de las cuatro caras del vinilo.
Benyamin denuncia que la música actual se ha saturado y diluido emocionalmente por listas de reproducción interminables, recomendaciones algorítmicas y contenidos generados por IA. Según él, la música que antes moldeaba la identidad y la cultura se ha convertido en un simple ruido de fondo, provocando que muchos oyentes estén olvidando cómo escuchar de verdad. Por ello, para este segundo disco Daniel se retiró a la naturaleza buscando inspiración emocional e irracional, algo que considera imposible de replicar por la inteligencia artificial. Con sus 84 minutos de duración el álbum desafía los hábitos modernos de consumo al apostar por la lentitud, el silencio y la introspección.

Como avance, hace unas semanas Daniel Benyamin lanzó el vídeo de «Holding hands», una canción con la que introducía el tema central del álbum: qué ocurre cuando incluso nuestra vida emocional empieza a verse invadida por la tecnología.
La secuencia de las canciones es interesante, y no solo por la antes mencionada distribución de los temas en cuatro caras temáticas. El disco comienza con canciones pop accesibles y melódicas que, poco a poco, se van disolviendo en paisajes sonoros más tranquilos, abstractos y melancólicos. De alguna forma esa evolución sirve para subrayar una vez más la idea central del disco: alejarse del ruido, la sobreestimulación y lo obvio para acercarse a la calma y la reflexión.
Esa voluntad de analizar, valorar políticamente y cambiar las cosas no es nueva en Benyamin, que es cofundador de Ghost Palace Artist Society, una organización que defiende la renta básica universal para artistas y una mayor libertad creativa frente a las presiones económicas y tecnológicas.
A continuación puedes escuchar Life After Music, el segundo disco de Daniel Benyamin.



















