Filipendulae es un cantautor y productor de electrónica, estilo que fusiona con el pop con unos toques de experimentación propia. Su actual proyecto arranca en el verano de 2024, aunque acumula años de trabajo y experiencia en otras aventuras musicales anteriores que al final abandonó por desgaste. Hace pocos meses el artista sevillano pasó por nuestra PlayList Emergente para presentarnos una de sus canciones de su entonces inminente álbum de debut con este nuevo nombre.
Ese primer álbum de Filipendulae salió el pasado 16 de abril publicado por Lunar Records y con el título de High Looking Up. Un disco en el que destaca la presencia de canciones tocadas con una guitarra española de una sola cuerda. Las letras tocan temas como el desamor, la depresión, los conflictos internos, la experiencia queer y el arte como forma de vida.

Nadie mejor que el autor de las canciones para poder explicar su esencia, su significado y la motivación tras el proceso creativo. Por ello hemos querido hablar con Filipendulae para que nos desglose, canción a canción, su disco de debut, High Looking Up.
01 supernova
Después de años trabajando en mi primer disco y sin conseguir nada, me quedaba sin fuerzas, me sentía acabado. Había tenido que volverme a casa de mis padres, y en el pueblo era un bicho raro. Por mucho que intentase camuflarme, al salir a la calle todos me clavaban sus miradas y yo estaba cada vez mas irritado y paranoico. La canción es una amenaza: si no quitas tus ojos de mí, mi final quedará grabado en vuestra
mente para siempre.
02 goodbyegoodbaby
Al mismo tiempo, mi chico y yo habíamos roto y al poco volvimos. Aun sabiendo que lo nuestro se tenía que acabar, me pidió que lo intentásemos de nuevo. En esta canción le decía “chico dulce, no estás cuidando de ti mismo cuando me pides que me quede. Te di la oportunidad de avanzar en este infierno que tenemos que enfrentar”.
03 samosas
En «samosas» reflexiono sobre la culpa que sentía en la relación. Me sentía egoísta por estar con alguien que, a mi parecer, daba más de lo que recibía. En Lavapiés hay una tiendecita donde compraba mis samosas favoritas, era un sitio pequeño y sin mesas, así que ir a por samosas es un plan de poco compromiso, un simple paseo. Nuestro futuro se sentía como todo o nada, ambrosía o samosas.
04 cookie
Algo después cuestioné la narrativa de sentir que era “el malo”. Después de un tiempo queriendo expresar mi parte y encontrándome con que se me daba la espalda, no pude más y exploté en esta canción expresando todo lo que sentía injusto sobre la situación, que se había hecho más compleja aún. A la hora de la verdad, todos lo podríamos haber hecho mejor.
05 HLU
Con una primera tanda de canciones en marcha me sentí con más esperanza. Tenía un nuevo proceso y era eficaz. Mi rutina incluía salir a fumar de madrugada a la terraza y mirar las estrellas y los aviones. Con energía de inocente soñador antisistema, miraba los aviones y soñaba con irme con mi música muy lejos, libre y enamorado de la vida, rompiendo barreras.
06 run away
La hermana neurótica de «HLU», pasando de una película en la que romantizaba una vida de exploración a una pesadilla de la que tenía que salir como fuera. La impotencia que siento a veces cuando la situación me consume termina trayendo ideas inusuales, que aun sin llevar a cabo, pueden hacerme sentir vivo o pudrirme el cerebro.
07 for a dream (vexation)
Encontrándome de nuevo en un punto bajo, reconectándo con el momento en el que el sueño de mi primer álbum murió. Decidí aceptar la tristeza y seguir creando desde el punto en el que me encontraba. Canto intentando convocar al sueño que ya no está, acepto que hay que dejarlo ir, y dejo un momento de meditación con una interpretación vocal del Vexations de Erik Satie.
08 take the bag
Mi himno personal de volver a empezar. En toda esta época era la banda sonora en mi cabeza cada vez que me ponía en marcha. Es una canción corta pero con muchas inspiraciones y que va de muchas cosas. De ir a por lo que es tuyo, de cuidar a tu niño interior, de utilizar todo lo aprendido, de seguir luchando. En agradecimiento a lxs queers que vinieron antes y como regalo a lxs que están por llegar.
09 madness stream
Tomar tu propio camino te hace enfrentarte a partes de ti mismo que no sabías que te limitaban, bagaje que no sabías que llevabas encima. Inspirada en un livestream de un videojuego de mas de 20 años, con una bruja como personaje principal, sobre el trauma intergeneracional y la liberación a través de vías poco ortodoxas. Ya había hecho bastante música oscura antes, pero con «madness stream» pude canalizar más que nunca antes.
10 Madison
La situación se complicó más al unirse un problema con las benzodiacepinas. Es otra canción protagonizada por otro personaje ficticio, esta vez con intenciones menos puras. En un momento de agonía, básicamente le pido a “Madison” (una dealer de opio vestida de gótica victoriana) que “me la meta”. En realidad, Madison no es mas que “medicine” (deletreado en el estribillo).
11 evercalm
Escrita (junto a otra que no acabó en el álbum) en el final definitivo de la relación que abordé al principio. Sobre uno de los recuerdos más bonitos que tuve, una acampada, dormimos abrazados en una camper junto al arroyo. La “evercalm” es la camper y también es el recuerdo idílico en el que solo están las partes bonitas, un florido jardín del cual tuve que cerrar la verja definitivamente.
12 fruitsss
El camino ha sido difícil y queda mucho por caminar. Aquí pido un solo bocado de los frutos para poder continuar. Hecha justamente un año después de la primera canción, “cerrando junio, suave y en mi prime, con ojos salvajes”. En temporada de cerezas y melocotones, un anhelo sensual inspiró «fruitsss» y después mutó para ser una canción sobre la recompensa.
Y ahora que ya sabes más de las canciones de este High Looking Up con el que Filipendulae debuta en formato largo, es hora de escuchar el disco.
(Foto: Silvana Belén Benegas)



















