Este 2018 se cumplen veinticinco años de Songs Of Faith And Devotion (1993), uno de los grandes discos de Depeche Mode. Para celebrarlo hemos hecho una de nuestras sesiones de recalibrado, ordenando sus canciones de mejor a peor. Ha sido difícil, porque es un disco de diez, pero lo hemos conseguido y, por supuesto, hay sorpresas que no te esperas, como en los mejores thrillers. ¿Arrancamos? Allá vamos.
“Mercy In You”
Esperabas “Walking In My Shoes” o “I Feel You”, ¿verdad? Te dijimos que habría sorpresas y la primera es colocar “Mercy in you” la primera de la lista. ¿La razón? Contiene la interpretación más descarnada de Dave Gahan de toda la obra de Depeche Mode en un estribillo que pone los pelos de punta. Va creciendo y creciendo hasta la agonía. “Mercy in you” ha quedado olvidada, por eso nosotros la recuperamos como la gran canción de Songs Of Faith And Devotion, la que resume todo el disco.
“Walking In My Shoes”
Era previsible pero “Walking In My Shoes” es mucha “Walking In My Shoes” y se merece el segundo puesto (sí, también el primero, pero ya está ocupado). No se trata de una canción sobre el arrepentimiento, más bien todo lo contrario, no pide compasión alguna y resulta hasta amenazante. Su título casi podría adaptarse a “No hables de lo que no sabes (¡memo!)”. El solo de guitarra de Martin Gore nos recuerda que el sentimiento no tiene nada que ver con el virtuosismo y el video de Anton Corbijn sigue resultando espeluznante.
“Judas”
Y el puesto número tres es para… ¡“Judas”! Una de las mejores canciones que haya cantado Martin Gore y el as en la manga de Songs Of Faith And Devotion. También otra que no suplica, sino que en este caso exige: Si me quieres sufre. ¿Habla de la religión? ¿De dios? ¿O de una relación sentimental?
“I Feel You”
En Songs Of Faith And Devotion el sonido de la banda se hizo más orgánico que nunca, vamos, que suena a personas tocando en lugar de a máquinas. “I feel you” es la evolución natural de “Personal Jesus”, otro blues electrónico que esta vez contiene góspel también. ¿Habla de la religión? ¿De dios? ¿O de hacer el amor? ¿Drogas?
“Rush”
Otra de las abandonadas, una pieza de electrónica sucia que sigue la vereda de “Clean” (pieza de Violator (1990) también injustamente olvidada) y que acabará evolucionando en lo que será el estupendo Ultra (1997). Si había un momento para que Depeche Mode se mancharan las manos, era este, con Dave Gahan atravesando el infierno de los junkies y la banda pasando uno de sus peores momentos anímicos. De nuevo, ¿hablamos de Dios o de sexo?
“Condemnation”
Sí, podría haber puntuado más arriba, pero si hubiera sido así ¿qué habría tenido de especial esta lista? Un góspel puro, un clásico tremendo que debería cantarse en cualquier iglesia y una de las mejores interpretaciones de Gahan. ¿La letra? Otra de convicción y fuerza contra los juicios de los necios: «Acusaciones / Mentiras / Dime mi sentencia / No mostraré arrepentimiento / Sufriré con orgullo». Como escritor de canciones, Martin Gore tocó (por lo menos) una de sus cimas con las canciones de Songs Of Faith And Devotion.
“In Your Room”
Los norteamericanos Garbage prácticamente al completo mejoraron la canción con un remix que se lanzó como single por lo que, en más de un aspecto, Depeche Mode oficializaron esa versión externa como la mejor visión posible de la canción. Por ello, la original, la del disco, puntúa más bajo pese a ser un clásico. Buen ejemplo de las estupendas orquestaciones barrocas de Alan Wylder, que tras la gira correspondiente dejaría la banda reduciéndola oficialmente de cuarteto a trío.
“Get Right With Me”
De todas las canciones con influencia negra de Songs Of Faith And Devotion, “Get Right With Me” es la menos impresionante, aunque se trate de una muy buena canción.
“Higher Love”
Por qué decidieron Depeche Mode abrir el Devotional Tour con esta canción es un misterio, porque aunque es buena e interesante, había opciones bastante mejores a lo largo de todos sus discos. La imagen de un vampírico Gahan emergiendo entre cortinas mientras arrancaba el espectáculo siempre irá asociada a ella. Demos gracias porque volviera a ver la luz del día y aún siga entre nosotros.
“One Caress”
Otra Buena canción cantada por Martin, pero no emociona tanto como “Judas”. Muy buenos arreglos orquestales, eso sí.

















